Friday, July 6, 2007

Procesos al colodión

Procesos realizados con Colodión Húmedo

Realización:
Lucila Benavente y Roberta Vassallo


Fotografías tomadas por Mark Osterman y procesadas por Lucila y Roberta.

Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía Manuel del Castillo Negrete – INAH - Ciudad de México- México
Seminario-Taller de Conservación de Fotografías
Junio 2007

Nombre de los procesos: Colodión húmedo, Ambrotipo (o positivo de colodión) y Ferrotipo (o Tintipo)

Descripción:

Estructura:

COLODION HUMEDO: Es una placa de vidrio cubierta por una capa de colodión que mantiene en suspensión una imagen de plata, negativa. Generalmente se encuentra barnizado.

Barniz protector (goma sandaraca con aceite de lavanda)
Imagen: Plata (superficial sobre el colodión)
Aglutinante: Colodión
Soporte: vidrio


AMBROTIPO: Es una placa de vidrio cubierta por una capa de colodión que mantiene en suspensión una imagen de plata, negativa. Detrás de la imagen hay un fondo negro, que puede ser de cartón, papel, terciopelo o tinta y que permite ver el negativo como un positivo. La emulsión habitualmente se protegía con un barniz. Puede ser montado de diversas maneras:
1) con la capa de colodión de cara inferior aplicada contra el fondo negro.
2) con la capa de colodión hacia arriba y unida a otro vidrio de protección.
3) con la capa de colodión hacia arriba, un passe par tout y un vidrio protector.
4) igual al anterior pero aplicando la tinta negra sólo detrás de las figuras, manteniendo el fondo blanco y produciendo así un efecto tridimensional.
5) igual a la anterior pero con un vidrio por detrás, aumentando aún más el efecto tridimensional.
6) utilizando un vidrio negro o de otro color oscuro como soporte, haciendo innecesario otro fondo negro.
Se presentan casi siempre en un estuche, pero pueden encontrarse también en adornos o joyas como anillos.

Barniz protector (goma sandaraca con aceite de lavanda)
Imagen: Plata (superficial sobre el colodión)
Aglutinante: Colodión
Soporte: vidrio
Laca , papel o paño negro

FERROTIPO: Su soporte es una placa de hierro pintada con esmalte o laca negra. La placa era revestida con una capa de colodión; las zonas blancas son plata. Puede tener una capa de barniz para proteger el colodión. Se suelen encontrar en estuches, embalajes de papel o cartón, en álbumes, en anillos u otras joyas.

Barniz protector (puede estar o no)
Imagen: Plata (superficial sobre el colodión)
Aglutinante: Colodión
Laca negra
Soporte: chapa metálica
Laca o paño negro (puede estar o no)


Formatos usuales:

En los tres procesos, los formatos se estructuran por placa, al igual que el daguerrotipo. La placa entera mide 16,5 x 21,5 cm y desde allí se pueden hacer formatos de media placa, un cuarto de placa, un octavo de placa, doble placa, etc. En el caso de los negativos de colodión húmedo, es común encontrar también placas de formatos más grandes (30x40 cm y 50x60 cm) sobre todo utilizadas para tomar paisajes y todo tipo de fotografía al aire libre. Muy común era el uso del colodión húmedo en la realización de retratos de estudio presentados en copias de papel a la albúmina, de formatos Cabinet Card y Tarjeta de Visita.


Historia:

En el mundo:

El algodón pólvora (algodón nitrato) fue descubierto en el año 1846 por el químico alemán Christian Fredrich Schonbein. Era utilizado como explosivo hasta que en 1847 John Parker Maynard, estudiante de medicina en Boston, descubrió que si se sumergía en una solución de éter y alcohol, se obtenía un líquido viscoso que se podía utilizar para cerrar heridas.
Gustave Le Gray, en 1850 sugirió utilizar este material como aglutinante de la plata, pero fue el escultor inglés Frederick Scott Archer quien publicó la primera descripción detallada de lo que denominó proceso de colodión húmedo sobre placas de vidrio, en marzo de 1851 en la revista The Chemist. La introducción de haluros en el colodión ayudó a aumentar su sensibilidad y a producir negativos con una amplia gama tonal. Vale aclarar que los experimentos anteriores a los realizados por Archer, que habían empleado el mismo elemento en seco, no produjeron ningún resultado aceptable, debido a que el colodión cuando se seca se vuelve impermeable y por ende insensible a los tratamientos químicos del procesado fotográfico.
El proceso del colodión húmedo fue el más empleado entre el 1851 y la década del 1880, cuando se introdujo el uso de la gelatina.
Era un proceso muy incomodo para las fotografías al aire libre: los fotógrafos tenían que llevar consigo un cuarto oscuro portátil porque las placas tenian que prepararse en el momento y procesarse enseguida después de la toma, antes de que el colodión se secara. Para obviar a tal inconveniente muchos fotógrafos recubrían sus placas ya expuestas con una capa de miel que mantenía húmedo el colodión por unas horas, tiempo que permitía al fotógrafo trasladarse a su cuarto oscuro y procesar sus placas allí.
El colodión húmedo, a pesar de su incomodidad, tuvo mucho éxito porque permitía tiempos de toma muy rápidos para la época (entre 10 y 100 segundos para placas grandes, entre 5 y 20 segundos para placas menores; 15 veces inferior al daguerrotipo más perfeccionado) y una muy buena calidad en la definición de la imagen. Para la fotografía en estudio, que era la más prolífica (el retrato era el mejor negocio en el campo fotográfico), este proceso era excelente: sus defectos de incomodidad no incidían mucho, y en cambio permitía retratos más naturales que antes. Pero también los fotógrafos que viajaban, los pioneros de las expediciones fotográficas lo elegían, aún cuando fuera tan incomodo, por la calidad que proveía.
Poco tiempo después de la difusión del colodión húmedo se introdujeron variantes en el proceso: los fotógrafos descubrieron que si se colocaban sobre un fondo negro, los negativos de colodión subexpuestos aparecían como positivos. Este proceso se denominó ambrotipo y fue utilizado por primera vez en 1852 por el francés Adolphe Martin. (Pavao, p 22) Algunos ambrotipos de lujo se hicieron sobre vidrios de color púrpura, azul oscuro o ámbar. La misma técnica fue desarrollada sobre placas de metal, denominándose este proceso ferrotipo o tintipo. (Osterman, pp 62, 63). Esta técnica se desarrolló en 1853 por Hamilton Smith y constituyó el proceso más barato de la época, practicándose en general por fotógrafos ambulantes.
Los ambrotipos, muy populares en los años 1860, reemplazaron al daguerrotipo (debido a su menor costo) constituyéndose en el proceso más popular para retratarse y se presentaban habitualmente en estuches del tipo "paquete daguerreano". Los ferrotipos se suelen encontrar en álbumes de familia producidos en las décadas de 1870 y 1880; (Valverde, Los procesos fotográficos históricos, p 53) sin embargo, también pueden ser encontrados en estuches daguerreanos, siendo en este caso muy difícil su identificación.

En México:

En diciembre de 1839, de la corbeta Flore, desembarca en el puerto de Veracruz el francés Preliere, quien trae consigo aparatos de daguerrotipo para vender en la capital. De inmediato realiza exhibiciones públicas y en enero de 1840 repite la operación en la capital.
Poco a poco se irán vislumbrando algunas constantes de los caminos que seguirá la fotografía en México: la aceptación incondicional de las nuevas tecnologías, la incuestionable identificación entre imagen y naturaleza, los cambios profundos generados en el ámbito personal del recuerdo y en el espacio social y permanente de la memoria.
En los primeros cincuenta años es posible establecer tres grandes etapas: La de los inicios, marcada por la imagen única, la de la aparición del comercio fotográfico gracias a las posibilidades de la placa de vidrio al colodión, que conducirá a la gran difusión de retrato y de las primeras colecciones de vistas, y finalmente, la expansión del mercado a partir de los años 70, en que crece la demanda de imágenes de eventos y del entorno físico y social.
Vamos a ver cuáles fueron algunos de los usos que se le dio a las fotografías.
A partir del 11 de mayo de 1846, EE.UU. declara la guerra a México. Los daguerrotipos producidos en ese momento fueron las primeras imágenes de guerra. No constituyen reportajes fotográficos en sentido estricto, ya que las limitaciones técnicas hacían imposible la toma de acciones militares.
La abundancia de anuncios de estudios fotográficos en la prensa capitalina parece indicar que en 1849 el país retornó a su ritmo normal, a pesar de la crisis económica y política generada por la invasión. De hecho, la presencia norteamericana provocó un auge de lo fotográfico y fijó el gusto por el daguerrotipo. Se negó entonces al ambrotipo su capacidad de reproducción -como negativo que era- para convertirse en imagen irrepetible, reservada casi exclusivamente al retrato, que con este proceso se abarató. Las expectativas de la incipiente clientela quedaban satisfechas: el refinamiento del estuche y la exhuberancia del passe par tout ponían en relieve el valor que se otorgaba a la imagen resguardada, con sus finísimos detalles en el rostro y la vestimenta, frecuentemente retocados: el semblante coloreado en tonos sutiles, la joyería en contrastantes y opulentos dorados. Fue difícil trastocar en el imaginario popular la valoración concedida a la singularidad, reforzada por el discurso originado sobre la "fidelidad al original", es decir al modelo, obtenida mediante un aparato que para muchos seguía teniendo algo de mágico en su operación. Otorgar la propia imagen fue entonces parte de un rito de entrega, demostración de afecto profundo o constatación de la relevancia del retratado.
El territorio mexicano quedó marcado por la presencia de efímeros estudios improvisados por los daguerrotipistas y ambrotipistas que recorrieron el país, estableciendo un itinerario regido por las fiestas que, afianzadas en el pasado virreinal, conjugaban ritualidades religiosas y vida cívica a través de ferias y conmemoraciones patrias que aseguraban la congregación de un gran número de personas y hacían previsible la venta de retratos. A grandes rasgos es posible delinear cuatro rutas: la península yucateca que en ocasiones incluía también Tabasco, Chiapas y Oaxaca; el gran eje comercial Veracruz, Puebla, Ciudad de México; Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Aguas Calientes y Guadalajara; y el noreste: Matamorros, Monterrey, Saltillo, Chihuahua, Durango y Zacatecas.
No fue común que el fotógrafo consignara su nombre en las placas, por lo que la mayoría de los autores son sólo nombres que aparecen firmando anuncios. Fue abrumadora la presencia de extranjeros durante las primeras épocas. Quizás fue Joaquín Díaz González el primer mexicano en ejercer el oficio en 1844, le siguió Antonio L. Cosmes de Cossío (1847) y alrededor de dieciséis más hasta la década de los sesenta.
A través del retrato, el oficio del fotógrafo se convierte en una fuente estable de ingresos. Entre 1842 y 1860 se establecieron 34 establecimientos en la capital del país, utilizados por al menos 40 fotógrafos.
El retrato fotográfico sirvió para controlar la delincuencia que creció desmesuradamente. El proceso negativo-positivo, al principio en papel salado, no resultó muy bueno, pero luego mejoró mucho con la introducción de las placas húmedas de colodión. En 1862, el Reglamento sobre prostitución, también incluye fotografías de las mujeres, la mayoría en formato tarjeta de visita.
También por esta época se inició la difusión de imágenes de los personajes que ejecutaban los servicios necesarios para la reproducción de la vida en las ciudades. En este caso, el retrato no sirvió para identificar individuos, sino por el contrario, para recrear estereotipos que sientan sus raíces en la literatura costumbrista.
Paralelamente al retrato, se desarrolló un comercio de vistas urbanas y paisajes para las que se emplearon primero negativos en papel y luego placas húmedas en soporte de vidrio. Los fotógrafos viajeros dieron a conocer en el extranjero paisajes y monumentos a la vez que divulgaron en México técnicas y usos de la fotografía. Desde finales de los 50 fascinaron a un amplio público las vistas estereoscópicas que hacían adquirir una sorprendente profundidad y relieve a la imagen bidimensional. Inició así un intenso trabajo por parte de numerosos autores de provincia que aunaron las series estereoscópicas al trabajo en estudio, ampliando sus posibilidades comerciales. Se modificó la forma misma de concebir el trabajo: de una relación de trabajo personal se pasó al cliente indefinido, genérico. Entre los fotógrafos que editaron series podemos citar: en la capital: Julio Michaud, J. González y Alfredo Briquet; Flaviano Munguía y Justo Ibarra en Guadalajara e Ibarra y Contreras, en el Bajío. Charnay editó en 1863 "Cites et ruines américaines", con 49 fotografías de gran formato, patrocinado por Napoleón.
Durante el segundo imperio, los monarcas impulsaron la expansión de la fotografía. La emperatriz fue coleccionista asidua para formar álbumes que trascendían el simple ámbito familiar, ya que plasmaban en imágenes un proyecto político. Con obstinación solicitaba retratos para sus colecciones, que incluían a damas de la corte, ministros, jerarquía eclesiástica, jefes del ejército, diplomáticos, etc. Incluso, en agosto de 1866 se llegó a nombrar a un fotógrafo de la corte: Julio de Maria y Campos. Infinidad de fotos del nuevo régimen empezaron a circular en cartes-de-visite, el nuevo formato en boga, que había hecho más accesible el medio al masificar su producción y reducir los precios. Se incrementaron así la cantidad de estudios que tomaban este tipo de retratos.
El francés Francois Aubert llegó a México en 1864 y en Querétaro realizó la crónica del fin del proyecto imperial. Permaneció allí algunos meses más y retrató en placas de vidrio de gran formato la entrada triunfal de Benito Juárez a la capital, el 15 de julio de 1867.
La mayoría de los héroes y dirigentes liberales a partir de la Reforma se retrataron en los estudios, en poses y vestimentas que hablan de un mundo privado. Manuel Rivera y Cambas y Cruces y Campa fueron las dos firmas más importantes de esta época.


Descripción técnica:

PASO 1: Revestir con Colodión

El primer paso en la elaboración de un negativo de colodión empieza con una solución llamada, no sorprendentemente, colodión.
El colodión usado para la fotografía es una mezcla de algodón bruto (que ha sido tratado con ácidos nítricos y sulfúricos) disuelto en éter y alcohol, con una pequeña parte de ioduro y bromuro. Cuál es exactamente la composición del colodión no importa realmente mucho, dado que ya en 1880 se podía comprar pre-mezclada. Lo que importa es que este material, el colodión, es transparente y se pega sobre casi cualquier superficie.

Verter el colodión sobre una placa de vidrio, luego ir moviendo la placa hasta que toda la superficie esté revestida con la solución.
Luego guardar el exceso de colodión de regreso a su frasco.


Paso 2: Sumergir en el nitrato de plata

Este paso se tiene que dar en la oscuridad del cuarto oscuro (o, si nos encontramos al aire libre, en una carpa oscura).

Mientras la placa esté todavía húmeda, sumergirla en una solución de nitrato de plata. El nitrato de plata se enlaza con el ioduro y bromuro y se obtiene una solución con haluros de plata, que es sensible a la luz. Remover el residuo de nitrato de plata del anverso de la placa con un trapo limpio.


Paso 3: la placa en la cámara

Estando todavía en el cuarto oscuro, insertar la placa en el chasis adaptado a tu cámara.

Insertar el chasis en la cámara.

La solución de nitrato de plata goteará a través del chasis, incluso cuando este se encuentre en la cámara. Esto es normal.

Hay un slide en el chasis que cubre la placa de vidrio. Removerlo. La placa de colodión está ahora lista para ser expuesta.

Paso 4: Exposición

Exponer la placa removiendo la tapa del lente. Esto permitirá que la luz entre en la cámara e impresione el colodión sensible.

Exponer la placa de 20 segundos a 5 minutos. (el tiempo de exposición depende de cuán rápidamente los haluros de plata reaccionen con la luz, cuánta luz entre a través del lente, y la cantidad de luz que inunde el objeto). Tapar el lente para terminar la exposición.

Reinsertar el slide en el chasís. Este puede ser ahora removido en seguridad de la cámara y llevado de vuelta al cuarto oscuro.

Paso 5: Verter el Revelador

Remover la placa de vidrio del chasis.

Sujetando la placa sobre una charola, verter el revelador sobre la placa. El revelador es una solución de sulfato de hierro y ácido acético. Convierte los granos de haluro de plata que han sido impresionados por la luz en plata metálica.

Enjuagar la placa de vidrio con agua para remover el revelador.



Se puede ahora llevar la placa afuera del cuarto oscuro.


Paso 6: Fijar la placa

Los granos de plata metálica se ecuentran todavía sobre la placa, como también los haluros de plata no afectados por la luz.

Remover el haluro de plata no expuesto colocando la placa en una charola con tiosulfito de sodio, que acciona como agente fijador.

Paso 7: Enjuagar y Barnizar

Enjuagar la placa una última vez en agua para remover el agente fijador, luego secar.

Para proteger la delicada imagen, se aplica una capa de barniz sobre la placa. El barniz se aplica sobre la placa de manera similar al colodión.

Primero, calentar el frasco que contiene el barniz sobre una llama. También calentar la placa de vidrio sobre la llama. Cuando ambos esten tibios, a una temperatura de cerca 36 grados (blood warm), verter el barniz sobre la placa en el lado de la emulsión, mover la placa hasta que esté recubierta completamente, luego regresar el exceso de barniz a su frasco original.


Sobre la placa de vidrio es visible una imagen negativa. Hay una capa oscura de plata donde la luz ha impresionado la placa; las partes claras, sin plata, o con poca plata, son las que no han sido expuestas.


Paso 8: Imprimir una copia

Para imprimir una copia a la albúmina de un negativo al colodión, hacer flotar un papel sobre una solución de albumen (clara de huevo) que contiene un cloruro. Secar.

Hacer flotar el papel sobre una solución de nitrato de plata. Esto produce una capa de cloruro de plata. Secar otra vez.


Colocar un negativo sobre el papel así preparado adentro de un marco para impresiones de contacto, luego colocar ambos en la luz directa del sol. El sol imprimirá la fotografía.

Enjuagar la copia con agua, luego entonarla con cloruro de oro. Enjuagar otra vez.

“Fijar” la copia en tiosulfito de sodio, luego colocarla en un enjuague final.


La copia está ahora lista para montarse.



Estos 8 pasos estan traducidos de la página www.collodion.org, y las imágenes estan tomadas de allí.

Realización de ambrotipos

Para realizar un ambrotipo se deben seguir los pasos de 1 a 7, y luego, en lugar de hacer una impresión en albúmina, se debe colocar un fondo negro del mismo formato del negativo detrás de la imagen, para que esta se vea positiva. Hay distintas formas de montar el ambrotipo que se especifican detalladamente en el apartado “Estructura”.
Es importante aclarar que para la realización de los ambrotipos los negativos deben estar levemente subexpuestos, para que la gama tonal de su imagen positiva resulte más amplia.


Ambrotipo coloreado a mano. Placa al colodión con fondo claro y con fondo oscuro

Realización de ferrotipos

Para realizar un ferrotipo se deben seguir los mismos pasos, de 1 a 7, pero en lugar de utilizar como soporte una placa de vidrio, se utiliza una placa metálica de hojalata pintada con esmalte negro.

Con este proceso se obtiene un positivo directo de cámara.

Debido a que el colodión se adhiere a diversos materiales, es posible realizar fotografías con emulsion al colodión sobre diversos soportes como tela, cuero, madera, etc…, además del vidrio y de la hojalata, que fueron los más uilizados en su época.

Características visuales de la imagen:

En estos tres procesos (colodión húmedo, ambrotipo y ferrotipo), las partes más claras de la imagen tienen la mayor cantidad de plata, mientras que las partes más oscuras no tienen nada y, en el caso de los ambrotipos y ferrotipos, dejan ver el soporte negro. Observadas con luz reflejada, las imágenes de colodión tienen una apariencia cremosa - blanquecina característica (algunos la llaman castaña o lechosa) debido a que las partículas de plata que forman la imagen son de un tamaño y forma tal que reflejan algo de la luz que reciben en lugar de absorberla toda para que la imagen aparezca negra. Cuanta más plata haya en una zona, más blanca aparecerá la imagen. También es algo distintivo de estos procesos la limitada brillantez que tienen incluso en las zonas de altas luces así como su limitada gama tonal.
Estos procesos presentan casi siempre defectos en la emulsión, como irregularidades en el espesor del colodión y en la distribución de éste por las aristas y cantos. Esto se debe a que la mayoría de las veces, las placas eran emulsionadas manualmente por el fotógrafo antes de la exposición. El vidrio utilizado en los negativos y en los ambrotipos era generalmente muy grueso y tiene defectos de corte ya que también era muchas veces cortado por el fotógrafo. Asimismo, es frecuente el deterioro visible en la imagen pero propio del colodión, que consiste en la aparición de rayas muy finas en su superficie.
En el siguiente ejemplo podemos ver cómo se reproducen los diferentes colores y sus tonos en este proceso ortocromático:

Imágenes de France y Mark Osterman


Deterioros:

El colodión es un fluido viscoso y transparente que raramente amarillea. El amarilleado de los negativos de colodión húmedo tiene casi siempre origen en el barniz protector. Es soluble en alcohol y éter pero no se hincha en presencia de agua, y después de seco, es impermeable.
Si bien el colodión es una solución de nitrato de celulosa en éter y alcohol, como aglutinante se aplica en una capa muy fina sobre el soporte de vidrio, hierro o papel y no presenta los signos de deterioro químico de los soportes plásticos de nitrato de celulosa. Es sin embargo, una sustancia inestable.
El mayor problema que presenta es que se fragmenta y se desprende de los soportes fotográficos, especialmente del vidrio. Además, como se le añadían agentes plastificantes (como aceite de ricino o glicerina) para aumentar su flexibilidad, a medida que los va perdiendo producto de su envejecimiento, se va encogiendo y se vuelve más quebradizo. Esto provoca la aparición de grietas y rayas muy finas que sea abren.
En cuanto al soporte, el vidrio deteriorado pierde transparencia, adquiere un aspecto lechoso y su superficie se vuelve áspera. El deterioro tiene lugar casi siempre del lado de la emulsión que, en consecuencia, se ondula, se rasga y se despega del soporte. El deterioro típico del vidrio es la lixiviación. Son sobre todo, las fluctuaciones de humedad relativa las que propician este deterioro. Son frecuentes también los vidrios rotos, rallados o astillados.
Además de los deterioros típicos del colodión, en los ambrotipos es frecuente la decoloración del papel o la tela negra del fondo
En el ferrotipo, el soporte de hierro, delgado, puede estar doblado, abollado o curvado, debido al maltrato. En estas condiciones, el esmalte negro estalla y el hierro desprotegido produce óxido, el cual daña la capa de colodión. Son muy frecuentes los signos de abrasión y si la imagen no estuviese barnizada puede oxidarse y desvanecerse.

Recomendaciones para su conservación:

Como reglas generales y básicas se debe mantener la humedad relativa del archivo entre 30 y 40%, con fluctuaciones de hasta +-5% y la temperatura entre 18 y 20 °C.
Se debe alejar los especímenes de líquidos, restos de comida, humo y contaminación en general y se los debe manipular siempre con guantes. Todos los especímenes deben tener un embalaje individual, neutro y un segundo nivel de protección (caja, álbum, etc.).
Las fluctuaciones de humedad son muy nocivas para el colodión, así como las condiciones de extrema sequedad. Es por ello que deben evitarse una humedad relativa inferior al 25% y la exposición al calor o al sol. Ni los ambrotipos, ni los ferrotipos, ni los negativos de colodión deben ser expuestos al calor o al sol, ya que si no se mantienen las condiciones de temperatura y HR antes mencionadas, el colodión tiende a rayarse y despegarse fácilmente del vidrio y del hierro.
Los ambrotipos pueden ser expuestos a una intensidad máxima de luz incandescente de 50 lux y deben mantenerse siempre dentro del estuche y protegidos con un vidrio protector. Si la tinta o el fondo negro están estropeados, deben sustituirse por una película negra de artes gráficas, procesada para la máxima densidad, bien fijada y lavada. No se debe intentar limpiar la tinta negra de los ambrotipos que la posean, ya que se corre el riesgo de eliminar también su imagen. Luego de hacer cualquier reparación, se debe siempre sellar bien todo el conjunto.
En el caso específico del ferrotipo, además de las recomendaciones generales para colodión, es fundamental su protección física. Un buen embalaje de conservación debe incluir un espaciador para evitar el contacto directo con la emulsión y un cartón rígido para evitar dobleces. Puede sellarse contra un vidrio siempre que la placa se encuentre plana. Nunca se debe intentar enderezar una placa doblada, ya que puede hacerse saltar la capa de colodión. Pueden ser expuestos a una iluminación incandescente de 50 lux como máximo.
En cuanto a los negativos de vidrio de colodión, podemos decir que para la conservación del vidrio es fundamental mantenerlo en condiciones estables de humedad y temperatura (fluctuaciones menores al 5%). La exposición al calor puede tener efectos desastrosos en los vidrios que presenten algún tipo de deterioro. Es el caso de la colocación de negativos sobre mesas de luz o ampliadoras, lo que conduce a un descenso brusco de la humedad pudiendo provocar deterioros irreversibles. Por ello se deben utilizar fuentes de luz fría en las cajas y mesas de luz y minimizar al máximo la permanencia de los negativos sobre ellas. También es importante que los negativos de vidrio que se deban copiar asiduamente sean duplicados en poliéster. Los negativos de vidrio parcialmente deteriorados se benefician si son archivados a una humedad relativa superior al 42%, aunque estas condiciones no sean las ideales para la imagen de plata. Aquí hay que establecer un punto de equilibrio favorable a todos los materiales presentes.


Artistas famosos:

En la historia de la fotografía podemos ver que todos los fotógrafos de renombre que trabajaron entre 1850 y 1880 utilizaron el proceso de colodión húmedo para realizar sus negativos, copiándolos posteriormente en papel albuminado. Podemos citar entre los retratistas: Nadar, Disderi, Julia Margareth Cameron, O.J. Rejilander, Lewis Carroll; y entre los fotógrafos de campo: Felice Beato, Roger Fenton, Matthew Brady, Alexander Gardner, Gustave Le Gray, Francis Frith, Adolphe Braun, Desireé Charnay, Timothy O’Sullivan, Herny Jackson.
La mayoría de los fotógrafos que realizaron ambrotipos y ferrotipos permanecen en el anonimato. Si bien muchos llegaron a ser conocidos en su pueblo por su pequeño estudio fotográfico, no pasaron a la posteridad como artistas “famosos”, sino como autores anónimos debido a que en la mayoría de los casos ni siquiera se preserva su nombre en los estuches de presentación de dichas técnicas.
Entre los fotógrafos (en su mayoría extranjeros) que desarrollaron la técnica de colodión húmedo en México podemos citar a: A. Briquet, F. Aubert, Cruces y Campa, D. Charnay, A. y A. Le Plongeon, Rafael García y T. Maler.
En la actualidad, los fotógrafos famosos que se dedican a realizar estas técnicas son muy pocos. Mark y France Osterman, William Dunniway en Estados Unidos y Waldemaro Concha en México.

Colección más importante en México:

La Fototeca Nacional, ubicada en Pachuca, alberga entre sus diferentes fondos una gran cantidad de negativos de colodión.
Se encontraron ambrotipos en la colección donada por Manuel Álvarez Bravo al Museo de Arte Moderno, en la colección de la Fundación Televisa y en la Fototeca Antica de Puebla.

Imágenes del seminario de France Scully y Mark Osterman en la Escuela ENCRyM, en junio de 2007:

Mark Osterman enseñando su cámara:

Aplicación de la capa de colodión:

La placa des pués del revelado:

La placa después de un primer baño en el fijador (cianuro de potasio):

La placa después del último baño de cianuro de potasio:

La placa terminada de procesar con fondo negro abajo:

Aplicación de la capa de barniz:

Secado de la capa de barniz:

Imágenes famosas en México:

Album de ferrotipos de la Colección Fundación Televisa:

Retrato de caballero. Ciudad de México 1861.
Joaquín Díaz González,
ambrotipo, sexto de placa.
Fototeca Antica/Colleción Jorge Carretero Madrid

Retrato de hombre con niña. c.1855 anónimo.
ambrotipo coloreado, cuarto de placa
Col. Museo de Arte Moderno. Donación MAB

Retrato femenino, anónimo. c.1864. ambrotipo coloreado, cuarto de placa.
Col. Museo de Arte Moderno. Donación MAB

Retrato de joven de “La Fama de los Retratos”, c.1858.
Atribuida a Emile Mangel Dumesnil
ambrotipo coloreado. Cuarto de placa
Fototeca Antica/Colleción Jorge Carretero Madrid


Links:

www.collodion.org : la página de los Osterman, muy completa de información

www.alternativephotography.com : hay mucha información sobre los fotógrafos que en la actualidad utilizan procesos antiguos, y sobre la técnica de los procedimientos, paso x paso.

www.dunniway.com : es mantenido por el fotógrafo Dunniway, que realiza ambrotipos y ferrotipos, y tiene un buen apartado sobre Scott Archer, con la revista The Chemist de 1851 en que publicó su invención, y su manual sobre el proceso.

www.kerik.com es la página del fotógrafo Kerik Kouklis, que realiza colodiones además de otros procesos antiguos.

www.merfeldcollodion.com es la página del fotógrafo Ken Merfeld, que se dedica exclusivamente a la realización de colodiones, hace retratos, still life, moda.

www.collodion.com es la página del fotógrafo Quinn Jacobson, que realiza ambrotipos y ferrotipos

www.vam.ac.uk/vastatic/microsites/photography/processes.php es la página del Victoria and Albert Museum de Londres en que se pueden ver algunos negativos de colodión

http://www.youtube.com/watch?v=Gyf8fQOdvDs es un video que enseña el proceso en todos sus pasos, realizado por Quinn Jacobson

http://www.cnca.gob.mx/cnca/inah/acervos/sinfpag4.html es la página del SINAFO en que presentan todos los fondos y las colecciones que tienen, describiendo proceso y cantidad de cada uno.


Bibliografía:

Barnier, John, Coming into Focus. A step-by-step Guide to Alternative Photography Printing Processes, Chronicle Books, San Francisco 2000.

Casanova, Rosa, et al., Imaginarios y Fotografía en México. 1839-1970, Ed. Lunwerg, México 2005.

Lavedrine, Bertrand, A Guide to the Preventive Conservation of Photograph Collections, Getty Pubblications, Los Angeles, 2003.

Newhall, Beaumont, The History of Photography, MOMA, New York, 1994.

Pavao, Luis, Conservación de Colecciones de Fotografía.

Reilly, James M., Care and Identification of 19th Century Photographic Prints, Kodak Book, Rochester, 1986.

Sougez, Marie Loup, Historia de la Fotografía, Ed. Cátedra, Madrid 2004.

Valverde, María Fernanda, Los procesos fotográficos históricos, AGN, México 2003.

Thursday, July 5, 2007

Daguerrotipo

Un daguerrotipo es una placa de cobre con un recubrimiento de plata pulida sobre la que se encuentra una imagen de gran detalle y nitidez.
Son piezas únicas e irrepetibles ya que la placa se introduce en la cámara obteniendo un solo positivo directo. (M. Reilly, James , 19th Century Photographics Prints. pp. 50)


Podría decirse que este fue el primer proceso fotográfico conocido en el mundo y es el único también que se compone solo de metales: cobre, plata, mercurio y oro. (Osorio, Fernando. Didáctica de los medios de comunicación. pp. 68, 69)


Descripción formal

Formatos más usuales

Placa completa: 6.5 x 8.5 pulgadas.
Media placa: 4.5 x 5.5 pulgadas.
Un cuarto de placa: 3.25 x 4.25 pulgadas.
Un sexto de placa: 2.75 x 3.25 pulgadas.
Un noveno de placa: 2 x 2.5 pulgadas.

Ocasionalmente también se hicieron placas en dimensiones mayores a la completa, pero esto fue poco convencional. (Newhall, Beaumont. Historia de la Fotografía.pp. 27)

Estratigrafía

Las zonas claras están formadas por una amalgama de mercurio y plata, y las zonas oscuras son sólo plata pulida que refleja una superficie negra. (Pavao, Luis. Conservación de colecciones de fotografía. pp. 18)

Los tres principales estratos en un daguerrotipo son los que se presentan en el esquema, sin embargo en ocasiones, también se dio el caso de virar la imagen al oro y por lo tanto este metal se encuentra amalgamado con la plata.

También pueden hallarse daguerrotipos en los que algunas zonas de la imagen presentan color, se trata de pigmentos aglutinados con goma arábiga sobre el último de los estratos presentes.

El daguerrotipo es el único proceso que se compone solo de metales: cobre, plata, mercurio y oro.


Historia

Niépce y Daguerre formaron una asociación el 14 de Diciembre de 1829, después de la firma del contrato ambos hombres ya no se volvieron a ver, pero se mantuvo el contacto por algún tiempo.
Daguerre carecía de la formación científica de Nicéphore Niépce -quien había logrado fijar imágenes por efecto de la luz en un material fotosensible-, y actuaba en forma empírica, de hecho solo modifico un poco el invento de Niépce perfeccionando el uso de yoduro de plata, la acción del vapor de mercurio y la disolución de los residuos de yodo con una solución salina caliente, pero como Niépce muere, Daguerre se encargo de promocionar el invento posteriormente y de borrar el crédito de su compañero. (Sougez, Marie-Loup. Historia de la fotografía. pp. 51, 52, 53)


Daguerre también comenzó a buscar la venta de la patente y para ello contacto a Francois Arago, científico y político liberal de la época que se intereso por la novedad, así, el 7 de enero de 1839, se anunciaba el invento a la Academia de Ciencias, buscando proponerle al gobierno de Francia la compra del procedimiento, lo cual fue aceptado mas tarde por el estado. (Sougez, Marie-Loup. pp. 54,55)

La popularidad del Daguerrotipo comenzó a crecer a partir de que se hizo público. Primero fue acogido por las elites económicas y culturales y después fue descendiendo a las clases medias, de hecho ya se vislumbraba por entonces que el acceso a esta tecnología se ampliaría hacia cualquier persona y campo. (Sougez, Marie-Loup. pp. 69,70)

Muy pronto aparecieron talleres y se fundaron revistas especializadas así como fábricas de suministros fotográficos ante el auge de la técnica.
La divulgación del procedimiento se extendió en toda la cultura occidental, en E.U arraigo más el invento y pronto este país aportaría modificaciones tecnológicas, de hecho, ellos acogieron con entusiasmo la técnica, originando un comercio floreciente. Cuando en Europa comenzó a decaer el uso del daguerrotipo Estados Unidos continuo su uso. (Freund, Gisèle. La fotografía como documento social. pp. 30, 31)

La técnica del daguerrotipo estuvo vigente aproximadamente de entre 1839 a 1860, después fue sustituido por las placas negativas de colodión húmedo y los positivos en papel de albúmina. (Valverde, M. Fernanda. Los procesos fotográficos históricos. pp. 44, 45)


En 1841, John Lloyd Stephens y George Catherwood visitan América Central llevando consigo una cámara daguerrotipo, y en México se dedicaron a tomar retratos de sus anfitriones, después, entre 1842 y 1847 se realizaron en nuestro país mas imágenes con esta técnica hechas por el francés Tiffereau. (Sougez, Marie-Loup. pp. 91, 92)

Los daguerrotipos en México reportaron la intervención norteamericana, así como la intervención francesa y el imperio de Maximiliano, en Estados Unidos captaron la guerra civil, en Francia el imperio de Luis Bonaparte, y por otro lado, la Guerra de Crimea que se dio entre 1854 y 1856 en la península del mismo nombre en el Mar Negro. (Osorio, Fernando. pp. 70)

Historial del proceso

Exposición de la placa

Se dice que la exposición de los primeros daguerrotipos variaba de 4 a 10 minutos, incluso podía llegar hasta 20. (Página 28, Beaumont) Con el tiempo se logro reducir el tiempo de la exposición de varios minutos a solo segundos gracias a tres factores:
Sensibilización de la plata con vapores de bromo y yodo de manera alternada, lo cual aumentaba la sensibilidad de 10 a 100 veces.
La aparición de nuevos objetivos más luminosos diseñados específicamente para la fotografía.
Mejor iluminación de los estudios. (Pavao, Luis. pp. 19)

Esto facilitó la obtención de los daguerrotipos e incidió en la disminución de precio de estos.

Preparación de la placa

Los puntos principales desarrollados por Niépce para obtener una imagen eran:

  • Contar con una placa de cobre cuya superficie estuviese cubierta de plata bien pulida.
  • Extender sobre esta superficie un barniz formado por betún de judea y aceite esencial de lavanda.
  • Exposición de la placa a la luz.

Después de esto la imagen no era visible pero era obtenida posteriormente, porque las zonas afectadas por la luz permanecían insolubles, y aquellas con menor o nulo efecto de iluminación se disgregaban disolviéndose. (Sougez, Marie-Loup. pp. 47-48)

El proceso fue modificado posteriormente, exponiéndose la placa con la cubierta de plata hacia abajo, a vapores de yodo dentro de una caja hermética en donde un vaso contenía la sustancia, tomando la superficie un color dorado o amarillo, indicio de que quedaba sensibilizaba a la luz, razón por la cual se mantenía protegida de cualquier iluminación hasta que era colocada en una cámara fotográfica, entonces ocurría la exposición a la luz por varios minutos.

Revelado y fijado de la imagen

En un cuarto oscuro la placa se sacaba de la cámara y era sometida a vapores de mercurio que revelaban la imagen, estos se adherían a las zonas expuestas formando una amalgama blanca de mercurio y plata, las zonas no expuestas en las que permanecía el yoduro de plata, no reaccionaban con el mercurio. (Pavao, Luis. pp. 19)

Para fijar la placa ésta era sumergida en un baño de hiposulfito de sodio, luego se lavaba con agua y se dejaba secar. (Valverde, M. Fernanda. pp. 71)

Entonado

En esta técnica también se dio el caso de virar la imagen, ésta práctica comenzó hacia 1842 y se le conoce como entonado, para ello se utilizaba cloruro de oro, por lo tanto este metal se encuentra amalgamado con la plata. La intención de este proceso fue mejorar el contraste y calidad de la imagen así como prevenir la corrosión. (Valverde, M. Fernanda. pp. 45)

El entonado es una invención del francés Hippolyte-Louis Fizeao. Tras bañar la placa en hiposulfito, la calentaba colocándola horizontalmente sobre una débil llama, entonces le dejaba caer encima una solución de cloruro de oro, con lo que se le daba más intensidad a las partes de luz de la imagen, haciendo que la superficie fuera menos frágil.
La plata pulida que da forma a las zonas oscuras queda amarronada por la delgada capa de oro que la cubre y se produce más intensidad en las áreas negras. (Newhall, Beaumont. pp. 30)

En cuanto a acabados se refiere, también son frecuentes los daguerrotipos que presentan color en algunas zonas, estos fueron coloreados a mano utilizando una mezcla de pigmentos y goma arábiga que era puesta sobre la imagen revelada.

Características visuales

La superficie de los daguerrotipos, es tan pulimentada que parece espejo cuando se encuentran en buen estado de conservación.

La imagen puede observarse tanto en positivo como en negativo dependiendo del ángulo de vista y la dirección en que la luz se refleja en la placa.

Son monocromos y si uno se encuentra con zonas de color es debido a un proceso posterior manual de aplicación de pigmento en áreas determinadas.

Los daguerrotipos antiguos por lo general se encuentran en estuches con cubierta hechos de madera y piel, sellados por un vidrio que esta separado de la placa por una maría luisa de latón dorado o barnizado, lo cual tenía la finalidad de protegerlos de deterioros causados por factores atmosféricos y mecánicos, además de presentar un producto agradable al consumidor. Este conjunto de elementos descritos llevan una banda de latón por las cuatro orillas que los une y protege, bajo esta banda suele haber una cinta de papel que refuerza la unión, y sella del ataque de agentes oxidantes y efectos nocivos provocados por la humedad. (Reilly, M. James. pp. 50 / Valverde, Fernanda. pp. 44, 45)

Artistas destacados

Aunque muchos daguerrotipos antiguos así como el nombre de sus creadores se han perdido, es posible encontrar información de importancia gracias a numerosas investigaciones.
Los primeros que utilizaron esta técnica aparte de Daguerre son:
Pierre Gustave Joly de Lotbinière (canadiense) y Frederic Goupil-Fesquet (francés), ambos produjeron la primera documentación fotográfica sobre Egipto.

En Norteamérica, uno de los primeros que utilizó el proceso del daguerrotipo fue Samuel F. B. Morse, pintor e inventor, además también destacaron Draper, John Adams Whipple, Edgard Anthony, Mathew Brady, Martin M. Lawrence, Jeremiah Gurney y muchos más. (Newhall, Beaumont. pp. 28, 33, 34)


Los viajeros registraron en daguerrotipos lo que vieron y así tenemos al diplomático francés Barón Jean Baptiste-Louis Gros, que tomo fotografías de Bogotá, Colombia al encontrarse trabajando en ese país, así como también de Grecia.
Por su parte el arqueólogo Joseph-Philibert Girault de Drangey realizó más de un millar de placas entre 1842 y 1844 sobre arquitectura árabe en Oriente Medio (Newhall, Beaumont. pp. 27)

Los daguerrotipos son en su mayor parte retratos y el formato ¾ fue el más popular.
Muchos de los mejores retratos franceses fueron hechos por Jean Baptiste Sabatier-Blot. En Hamburgo los principales retratistas fueron Carl-Ferdinand Stelzner y Hermann Blow, este último hacía daguerrotipos de gran tamaño y retrato de contemporáneos famosos.
En Inglaterra sobresalían los retratistas Antoine-Jean Francois Claudet de origen francés, Richard Beard y John Jabez Edwin Mayall, proveniente de Filadelfia, E. U. En Italia fue reconocido Alessandro Duroni, que efectuó daguerrotipos de Milán, Lorenzo Suscipi y John Alexander Ellis, que hicieron vistas de Roma. (Beaumont, Newhall. pp. 33)

Además de retratos, vistas de obras arquitectónicas y paisajes de ciudades, también se han encontrado tomas de hechos noticiosos, una de las imágenes mas antiguas en este rubro son los molinos incendiados en 1853 en Oswego, Nueva York, que fue tomada por George N. Barnard. (Newhall, Beaumont. pp. 39)

Esta técnica aun se encuentra en uso y hay artistas que realizan imágenes bajo este proceso, es el caso del argentino Darío Albornoz.

Deterioros

El deterioro más frecuente es la sulfuración de la plata por agentes ácidos contaminantes como el ácido sulfhídrico y dióxido de azufre y el efecto de la humedad, éste es un proceso por el cual la imagen se cubre con sulfato de plata volviéndose color castaño, generalmente de afuera hacia adentro en función de la penetración de los gases, formándose círculos concéntricos de color azul y rojizo, llegando incluso a desaparecer la figura en fase avanzada, la razón por la que este deterioro comience por las orillas es porque son las más expuestas a los agentes oxidantes.

Daños físicos

La superficie de un daguerrotipo es muy vulnerable y puede sufrir cambios físicos con solo tocar la placa. En ella pueden provocarse rayaduras por acción de una limpieza, por exponer el daguerrotipo fuera de su estuche o por no contar con la protección del vidrio. (Valverde, Fernanda. pp. 45)

Aunque el vidrio proporciona protección, también puede afectar la superficie del daguerrotipo si se presentan condiciones climáticas inadecuadas, como una humedad no controlada en el ambiente donde estos se encuentran, ante esto, el vidrio puede volverse mate y obstruir la imagen, liberando residuos alcalinos derivados del sodio y potasio que pueden manchar la placa metálica.

Una explicación más exacta y científica sería que el vidrio con la humedad contenida en el aire, puede formar una capa hidratada muy fina en la superficie, que se da por intercambio de iones entre el agua del medio ambiente y el vidrio.
El agua proporciona iones H y el vidrio iones Na y K, con el intercambio se forman pequeñas brechas microscópicas en el vidrio que se llenan de agua a HR alta, y entonces permanece estable, al bajar la HR, el agua sale de estos puntos volviéndose el vidrio más frágil.

Recomendaciones de conservación

Los daguerrotipos son bastante estables siempre que se mantengan dentro del estuche original si es que aun se encuentra presente, en caso contrario puede sellarse la placa en una o dos hojas de vidrio para mantener su estabilidad. (Pavao, Luis. pp. 227)

  • 35 % de HR en aquellos daguerrotipos sin estuche de piel.
  • 50 % de HR como máximo en daguerrotipos que si presentan estuche con piel.
  • Temperatura de entre 18 y 20 0C.
  • Luz incandescente de intensidad moderada. (entre 75 a 150 lux).
  • Se deben alejar estos materiales de líquidos, restos de comida, humo y contaminantes.
  • Hay que manipularlos con guantes porque son materiales muy delicados.
  • Deben contar con un embalaje individual en papel neutro de pH 7.
  • Deben tener un segundo nivel de protección auxiliar si se encuentran en una colección.
    Un tipo de guarda individual ideal es la Phased box.

De acuerdo al deterioro que puede presentar el vidrio del estuche de un daguerrotipo, las fluctuaciones de HR deben de ser por lo tanto menores al 50% como se ha mencionado en uno de los puntos anteriores, y además estabilizar un nivel especifico en el que solo se permitan ligeras variaciones, porque los cambios marcados en este factor tenderán a dañarlo.

Imagenes utilizadas en orden de aparición

  • Diversos formatos de estuches daguerrianos. (Pavao, Luis. pp. 59)
  • Retrato de Daguerre realizado por Charles Richard Meade en 1848. (Newhall, Beaumont. pp. 36)
  • Calendario azteca adosado a la torre de Catedral, México, uno de los primeros daguerrotipos realizados en el país. (Osorio, Fernando. Imagenes de un artículo en el sitio México Desconocido)
  • Daguerrotipo con una zona positiva y otra negativa. (Pavao, Luis. pp. 81)
  • Calle del Observatorio, Bogotá, Colombia, daguerrotipo del Barón Jean-Baptiste- Louis-Gros en 1842. (Newhall, Beaumont. pp. 29)
  • Retrato de Alexander Von Humboldt, daguerrotipo de Hermann Blow en 1847. (Newhall, Beaumont. pp. 33)
Links

Información sobre los daguerrotipos mexicanos de la colección Gabriel Cromer en el Museo Internacional de Fotografía y Cine, ubicado en la mansion George Eastman, en Rochester, Nueva York.
http://www.mexicodesconocido.com/espanol/cultura_y_sociedad/arte/detalle.cfm?idcat=3&idsec=14&idsub=55&idpag=1368

Daguerrotipos de la Biblioteca del Congreso en Washington. E. U.
http://lcwebz.loc.gov/ammem/daghtml/daghome.html

Primeras fotografias en Argentina, en especial, daguerrotipos.
www.geocities.com/allonil/historiaes.htm

Daguerrotipos contemporáneos de Darío Albornoz.
www.zonezero.com/magazine/articles/albornoz/olsp.html


Bibliografía consultada


  • Freund, Gisèle. (1983). La fotografía como documento social. Barcelona, España: Gustavo Gili.
  • Newhall, Beaumont. (2002). Historia de la fotografía. Barcelona, España: Gustavo Gili.
  • Osorio, Fernando. (1998). La función educativa de la fotografía. En Didáctica de los medios de comunicación (pp. 68, 69, 70). México: SEP.
  • Reilly M, James. (2001). Care and identification of 19th-century photographic prints. Rochester, Nueva York, USA: Kodak books.
  • Valverde Valdés, María Fernanda. (2003). Los procesos fotográficos históricos. México: Archivo General de la Nación.